A pesar de que avisé que estoy con licencia por enfermedad (reposo absoluto por taquicardias, me dio el cardiólogo). En mi trabajo algunos no respetan esto.
El colmo fue ayer que alguién dio mi numero de teléfono a una rectora (no fueron de mi oficina pero por ahora no voy a deschavar quien fue).
Hoy esa rectora me llamó y atendió mi marido. Con amabilidad pero contundencia le dijo que yo estaba con licencia y que llamara a la oficina de mi trabajo o a la supervisión.
Como diría un comentarista deportivo..., madura mi renuncia (y también una demanda).
Además ya pesqué a una de las que dio mi teléfono mintiendo en su trabajo (dijo que estaba en un lugar y no era cierto, vaya a saber donde estaba en su horario laboral muy bien pago) y son superiores jerarquicos!!!!

Lo importante, que mi marido fue mi caballero andante porque le hablo con tanta contundencia que dudo que vuelva a llamar esta desubicada.