Un amigo me dedicó los últimos versos hace tiempo, decía que yo le recordaba al albatros de Baudelaire, porque entre la gente agresiva del lugar en el que trabajábamos, mis alas de gigante me impedían caminar.
A él le pasaba lo mismo, (y creo que aún le sucede) porque siempre hay gente que trata de obligarte a volar bajo, cerca de sus inmundicias, como él dice...,

¡A cuántos otros le ocurrirá lo mismo!

EL ALBATROS Baudelaire


A menudo, por divertirse, los hombres de la tripulación
cogen albatros, grandes pájaros de los mares,
que siguen, como indolentes compañeros de viaje,
al navío que se desliza por los abismos amargos.

Apenas les han colocado en las planchas de cubierta,
estos reyes del cielo torpes y vergonzosos,
dejan lastimosamente sus grandes alas blancas
colgando como remos en sus costados.

¡Qué torpe y débil es este alado viajero!
Hace poco tan bello, ¡qué cómico y qué feo!
Uno le provoca dándole con una pipa en el pico,
otro imita, cojeando, al abatido que volaba.

El Poeta es semejante al príncipe de las nubes
que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero;
desterrado en el suelo en medio de los abucheos,
sus alas de gigante le impiden caminar.



Y porque este poema llegó en un momento oportuno también dejo esta canción algo melancólica pero que me gusta mucho, lástima que en medio ponen el poster de la peli "Man on Fire" donde aparece al final como cierre. Pero la dejo así porque trae la letra.

Los últimos versos los dedico a todos a quienes quiero especialmente a mi esposo.

Una palabra - Carlos Varela