Anoche en el programa Ver para leer abordaron el tema de las llamadas "malas palabras" y su uso en la literatura. Fue un programa muy ameno e interesante que lamento que TELEFE internacional no lo pase.
Ahí trataron en distintas situaciones que atraviesa su protagonista, el escritor Juan Sasturain, sobre el uso preciso y en el momento adecuado de estas palabras, incluso cuánto las usamos en la vida cotidiana.

¿Quién en su trabajo no ha querido lanzar una regia puteada a alguien que ya se habia pasado del límite de lo tolerable?

¿Quién no quiso mandar a la mierrrrrda (como dice Fontanarrosa acentuando la R) a otro alguna vez?

Desde el político que te jode hasta el vecino que vive haciendo ruido o peleándose con su mujer en la madrugada, incluyendo el salame que intenta colarse en la fila del supermercado..., tu jefe..., compañero de trabajo...etc

Por supuesto tenemos todas las variantes del "Hijo de puta", que se usa para agraviar o para felicitar a alguien por estos pagos.

Ni que decir del Boludo..., término tan de nuestro Río de la plata (en las provincias de Cuyo se usa la palabra Huevón).

Puede ser utilizado como insulto, saludo, o sustituto de nombre....

Cómo sea, dejo esto a modo ilustrativo.

"Balada del boludo" integra El perfecto boludo de Isidoro Blaisten

Por mirar el otoño
perdía el tren del verano.
Usaba el corazón en la corbata.
Se subía a una nube,
cuando todos bajaban.

Su madre le decía:
No mires las estrellas para abajo,
no mires la lluvia desde arriba.
No camines las calles con la cara,
no ensucies la camisa;
no lleves tu corazón bajo la lluvia, que se moja.
No des la espalda al llanto,
no vayas vestido de ventana,
no compres ningún tílburi en desuso.

Mirá tu primo el recto
que duerme por las noches.
Mirá tu primo el justo
que almuerza y se sonríe.
Mirá tu primo el probo
puso un banco en el cielo.
Tu cuñado el astuto
que ahora alquila la lluvia.
Tu otro primo el sagaz
que es gerente en la luna.

—Tienes razón, mamá —dijo el boludo
y se bebió una rosa.
—No seré más boludo—
y se bajó del viento.
—Seré astuto y zahorí—
y dio vuelta una estrella para abajo
y se metió en el subte
y quedaron las gaviotas.

Entonces vinieron los parientes ricos
y le dijeron:
—Eres pobre, pero ningún boludo.
Y el boludo fue ningún boludo
y quemaba en las plazas
las hojas que molestan en otoño.
Y llegó fin de mes.
Cobró su primer sueldo
y se compró cinco minutos de boludo.

Entonces vinieron las fuerzas vivas
y le dijeron:
—Has vuelto a ser boludo, boludo.
—Seguirás siendo el mismo boludo de siempre.
—Debes dejar de ser boludo, boludo.

Y medio boludo,
con esos cinco minutos de boludo,
dudaba entre ser ningún boludo
o seguir siendo boludo para siempre.
Dudaba como un boludo.
Y subió las escaleras para abajo,
hizo un hoyo en la tierra
miraba las estrellas.
La gente le pisaba la cabeza,
le gritaba boludo.
Y él seguía mirando
a través de los zapatos
como un boludo.

Entonces vino un alegre y le dijo:
—Boludo alegre.
Vino un pobre y le dijo:
—Pobre boludo.
Vino un triste y le dijo:
—Triste boludo.
Vino un pastor protestante y le dijo:
—Reverendo boludo.
Vino un cura católico y le dijo:
—Sacrosanto boludo.
Vino un rabino judío y le dijo:
—Judío boludo.
Vino su madre y le dijo:
—Hijo, no seas boludo.
Vino una mujer de ojos azules y le dijo:
—Te quiero.

Al final no está tan mal ser Boludo

Nota al pie: Boludo: adj. Arg. y Ur. Dicho de una persona: Que tiene pocas luces o que obra como tal.

Este video rescata una canción de Leo Masliah, como no la encontré con su imagen puse esta que está bastante bien armada y la hicieron un grupo de estudiantes de radio imagino.

La canción "Zanguango", está llena de insultos del cantante contra sí mismo, sobre una música alegre.

Disfrutenlo

Les deseo a todos una semana de la puta madre, osea, excelente
Y como diría un medido Mendieta...,

Qué lo parió!