Agua cristalina y vida
Esta nota me pareció interesante porque habla de las consecuencias de nuestros actos en algo tan simple como el agua..., que esta en todas partes, incluso dentro nuestro.
Los invito a que lean la poesía de Lorca que puse abajo y el video hermoso que le sigue.
Gaby
La Tierra –por algo llamada el planeta azul– está cubierta en un 70% por agua.
De agua son las corrientes subterráneas, las lluvias, los pantanos, los lagos, los ríos, los mares y los océanos. De agua son la niebla y las nubes. De agua es la nieve; de agua, los glaciares. Tenemos agua en mil formas, "así en la tierra como en el cielo".
Como en un perfecto holograma del planeta azul, el 70% de nuestro cuerpo es agua.
Deducción: podríamos sentir entonces todo lo que siente el agua. Pero, ¿puede sentir el agua?
Esta pregunta la contestó, sorprendentemente, con sus singulares experiencias, el investigador japonés Masaru Emoto. Este doctor analizó el agua mediante el uso de la resonancia magnética.
Desde 1994 hasta 1999 se dedicó a congelar agua y a tomar fotografías,(...)
Su singular descubrimiento ha revelado curiosidades que resultan fascinantes. Su observación de lo que él llama el hado de los diversos cristales de agua (es decir, las energías sutiles ligadas a la conciencia) lo llevó a ver que los pensamientos, la música, las palabras, las emociones, alteraban la estructura molecular de los cristales. Lo cual quedaba "materializado" en las imágenes que él y sus ayudantes tomaron de esos fenómenos a través de una cámara(...)
Las fotos mostradas son más que elocuentes. Nos dicen cuán bello se pone un cristal de agua al hacerle "escuchar" la Pastoral de Beethoven o la Sinfonía Nº 40 en Sol Menor de Mozart: la imagen de ese cristal parece una flor, una estrella. Y cómo se rompe, en cambio, su estructura hexagonal básica al someter el cristal a una música violenta, como heavy metal, por ejemplo.
Llenó dos frascos con agua destilada. En uno pegó un cartel que decía AMOR y en el otro escribió la palabra ODIO. Dejó reposar el contenido durante toda una noche y al día siguiente congeló el agua y luego fotografió los cristales. La diferencia entre la hermosa forma de un cristal y la fealdad del otro está a la vista si hojeamos el libro Mensajes del agua. Es como si ésta hubiese leído el contenido emocional de las palabras y se hubiese hecho eco de los significados.
Realizó experiencias parecidas colocando carteles con nombres de personas (héroes o villanos, como Amaterasu Omikami –el dios japonés de mayor relevancia– y Hitler). Y, según los contenidos de esos nombres, las fotos de los cristales en cuestión reflejaron belleza o fiereza, armonía o caos.
Tres días después del gran terremoto de Hanshin-Awaji, en Kobe, Japón, congeló y fotografió cristales de agua corriente. Y lo hizo tres meses más tarde. Los primeros cristales aparecieron desorganizados, como si hubiesen captado el terror de la gente, su desesperación.
Según este investigador japonés, el agua almacena y transmite información, y refleja la conciencia de la gente.
La gente se siente alegre y animada cuando escucha música, debido a que el agua contenida en su cuerpo percibe un cambio. Las vibraciones de la música y de las palabras transmitidas a través del aire afectan al agua más que a ningún otro elemento, escribió Emoto.
Al observar las fotos reproducidas en sus libros, podríamos deducir qué pasa con nuestro cuerpo, con nuestra salud, con nuestra integridad física, cuando el agua que hay dentro de nosotros registra la negatividad circundante en cualquiera de sus formas. Cómo repercutirían en nosotros los miedos, los odios, las ofensas, la violencia. Y cómo nos podríamos transformar –hasta estéticamente– cuando lo que llega a nosotros son palabras amorosas, gestos y signos de armonía.
Qué decir, entonces, de lo que le sucedería al planeta entero, que es 70% agua también, cuando se enfrenta a polaridades como guerra-paz, cuidado de la naturaleza-depredación, etcétera.
Lo que nos atrae de los "descubrimientos" del estudioso japonés con el agua es la idea de un planeta vivo, Gaia, y de un cuerpo humano que recibe en su fluir las olas de las distintas emociones humanas. Y que todas estas vibraciones palpitan al unísono en nuestra propia carne, en nuestra propia cabeza, en nuestra propia piel. Ojalá sea cierto.
ALINA DIACONÚ La autora es escritora. Su libro más reciente es Intimidades del ser.
Publicado en la revista dominical del Diario La Nación del 10 de junio de 2007
Los invito a ver un post viejo donde hay una hermosa poesía sobre el agua en una de sus formas bellas-
http://www.espacioblog.com/algobueno/post/2007/03/18/lluvia-federico-garcia-lorca
Y vean este video de Aguas de marzo... les pongo el extracto de sus autores, ademas de las interpretanciones espectaculares tienen sobreimpresa la letra en español.
Experimento de montaje y reinterpretacion del personaje Nana, del "Vivir su vida" (Jean-Luc Godard, 1962) musicalizado con el tema "Aguas de Marzo" (Tom Jobim - Elis Regina, 1977)




el-hombre-del-tibet dijo
Me he quedado alucinado y no te lo tomes a broma, yo no quiero convertirme en ceniza ¡quiero ser agua! Así a lo mejor empiezo de nuevo el ciclo de la vida.
Besos Gaby ,muy interesante
28 Junio 2007 | 01:25 AM