Bueno aquí estamos de regreso.

Hace mil años y más que no visito mi blog.

Primero tuve que sacar el polvo de la casa.

Abrir las ventanas y dejar que entre el Sol.

Luego me senté a pensar.

Qué pasó en este tiempo?

Bueno…, en uno de mis trabajos, en donde las cuestiones políticas no se meten he recibido el reconocimiento de mis superiores por micompromiso y conocimientos, inclusome ofrecieron otro cargo pero que no puedo tomar por el horario.

En el otro, el que tiene cariz político metí la pata…, no es incomprensible si pudiera explicarles el contexto en el que se desarrolla pero usaré una palabra que es bastante gráfica. Hay un estado de total y absoluta anarquía que lleva a superiores a hacer un sálvese quien pueda mientras cambia la gestión,lo que provoca que uno tome solo muchas decisiones y a veces en medio de los apurones menos facilitadotes de la reflexión. El estado de caos es tan grande que hasta podría decirles que hay instituciones en una especie no ya de crisis, sino de marasmo institucional (se que la palabra no es para las organizaciones pero se están muriendo).

MIentras los más cínicos lo ven desde el palco tratando a la gente como sirvos del siglo XV y tratando de guardar bien sus cadáveres en el placard.

Como es mi naturaleza al mejor estilo japonés admití mi error, me disculpé y luego expliqué todo lo que estaba haciendo para minimizar las consecuencias….,y dije para mi “renuncio…, he traído la deshonra”.

Después lo fui pensando y me di cuenta de que no se puede deshonrar lo que no tiene honor ni honestidad, de que estaba magnificando y que había quedado atrapada en el clásico juego adolescente de a ver quien la tiene más grande o lucha de poder.

He visto y escuchado de hechos corruptos, robo y ocultamiento de expedientes y siempre denunciándolo al divino botón…, y yo que admito mi error y trabajo por repararlo y minimizar las consecuencias me voy a ir? Parámetros de error además puestos caprichosamente.

Nop…, antes de irme lo arreglo y además que me saquen!.

Sobre lo demás pronto me harán nuevos estudios para ver si es benigno lo que tengo.

Confió en Dios que así será.

Y para finalizar solo diré que he decidido adherir al movimiento Slow…, porque el Fast solo me lleva por malos caminos y me enferma.

Espero que estén todos bien y comprenderán que hay un par de razones que me tienen atareada. Mi salud y mi trabajo. Pero seguiré viniendo tanto como pueda y visitándolos.

Fuera de estos dos hechos mi vida va bien, mansa y tranquila y con amor.