A veces respondo preguntas en Yahoo, así me encontré con una muy difícil, alguien que no encontraba palabras para expresar el sentimiento que lo embargaba a un año de la muerte de un ser querido, y nos pedía a los lectores, luego de contar su historia, que le recomendasemos canciones.

No sé si finalmente era una pregunta o una descarga, una catarsis, como un secreto o un mensaje arrojado en una botella al mar.
Uno no sabe quien lo leerá pero la acción es liberadora.

Y buscando hallé este poema que se recita en la película Cuatro Bodas y Un funeral.

Es de W. Auden.

Parad vuestros relojes, descolgad el teléfono,
dadle al perro un buen hueso para evitar que ladre.
Que callen los pianos y, al ritmo del timbal amortiguado,
el féretro sacad, y vengan los que lloran.

Que avionetas de luto nos rodeen
y escriban en el cielo que él ha muerto.
Poned crespón al cuello blanco de las palomas
y guantes negros a los policías.

Porque él era mi norte, mi sur, mi este y mi oeste,
semana de trabajo, descanso del domingo,
mis tardes y mis noches, mi charla y mi canción.
Pensé un amor eterno: estaba equivocada.

No quiero las estrellas; hoy podéis apagarlas;
empaquetad la luna y llevaos el sol.
Dejad sin agua el mar, sin árboles los bosques,
pues ya nada podrá acabar bien nunca.

Versión de Álvaro García, editorial Pre-textos, 1993

Agrego en el post una de las canciones más lindas de amor melancólico. Es de Alejandro Lerner. No Hace Falta Que Lo Digas

Esta es otra canción

Demis Roussos Morir al lado de mi amor

Rocio Durcal – Amor Eterno

Algunas canciones son algo oscuras, supongo que tiene que ver la idiosincrasia de cada lugar de origen.

Yo me quedo con la de Lerner.

Besos y ojo..., aviso por si hay un distraído. Yo por suerte no he sufrido una pérdida este post nació al buscar una respuesta a alguien en Internet.