El fin de semana pasado fuimos a ver la obra musical CABARET.

En esta ocasión el papel de Sally lo interpreta excelentemente Karina K. reemplazando a Alejandra Radano.

Con Sergio ocupamos una de las mesas y pasamos una noche maravillosa.

El teatro es fantástico.

En la planta baja hay mesas como verán en las fotos. Allí se acerca al público el actor principal y maestro de ceremonia del Cabaret, Emcee (genial e imperdible Alejandro Paker).

Las butacas están en la parte superior.

Los actores por momentos corren junto a nuestras mesas para pasar a otro sector lo que le da cierto encanto tenerlos tan cerca y con ese aire de Cabaret.

La escenografia me encantó con esas piernas gigantes de cabaretera que realmente no ves cuando la escenografía se ubica en la pensión.

El final impactante y no lo mencionó por si alguien no lo vio. Peor te pone la piel de gallina de manera muy simple y directa.

Agrego una reseña del diario Clarín haciendo la aclaración de que en ese momento la actriz principal era Alejandra Radano (La vimos en Chicago y estuvo fabulosa).

Acá nos la perdimos pero como dije antes Karina K esplendida, parece Lisa con su maquillaje cuando sale a cantar CABARET.

Absolutamente recomendable, aun para aquellos que no sean seguidores de los musicales.

Si vienen a Buenos Aires..., pues vayan al Cabaret..., que allí la vida es divina!

ASTRAL
Dirección: Av. Corrientes 1639
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfono: 4374-5707
Web:
http://www.teatroastral.com.ar

Nota del Diario Clarín.

Oh cabaret, oh cabaret, oh cabareeet..." (el lector sabrá añadir a la letra la música correspondiente, ya que la partitura es conocida). Los actores cantan y bailan, la orquesta los acompaña, en vivo. En el escenario, dos piernas gigantes remiten a la figura de la cabaretera. Fueron levantadas las butacas del Astral y el lugar se ha poblado de mesas y sillas, que ocuparán los espectadores que vayan a ver la puesta local de Cabaret, un musical con libro y música de Joe Masteroff, John Kander y Fred Ebb, que —adaptado por Gonzalo Demaría—. El público podrá consumir algo si lo desea y quienes se ubiquen en el sector VIP ($150), recibirán una bebida y un obsequio.
La orquesta (ubicada en un plano superior del escenario), prueba acordes, mientras los artistas buscan sus lugares sobre las tablas. Como es una "orquesta de señoritas", el director estará vestido de mujer en las funciones.

La producción general (CIE Argentina y Adrián Suar), convocó a importantes referentes. Ariel Del Mastro es el director general y Rubén Viani, el director de actores. Ambos comparten la puesta en escena. Además están Julián Vat en la dirección musical, Renata Schussheim para el vestuario, Elizabeth de Chapeaurouge en la coreografía, y Cecilia Stanzione, como directora vocal.

Alejandro Paker se pondrá en la piel del Maestro de Ceremonias, el "Emcee". Y Marcelo Trepat, en la de Cliff. "Emcee es dios y es el diablo. Es el hombre, es la mujer...", describe Paker a su particular criatura. "Emcee tiene mucho de bufón, pero a partir del dolor por el que ha pasado"

"Cliff es un escritor norteamericano, con muy pocos recursos, que busca un lugar para concentrarse y terminar su segunda novela. Decide ir a Berlín a ver si encuentra algo que lo conmueva para poder escribir", explica Trepat. "Cuando llega al cabaret, conoce a Sally", sigue. "El es un homosexual, que queda descolocado después de conocer a esta mujer. Y quiere rescatarla de lo que se viene afuera"
"A través de las diferentes versiones de la historia, fue gay, hetero y bisexual", dice Viani con respecto a Cliff. "Acá la obra informa que tiene relaciones con hombres, pero que elige estar con Sally y convivir con ella", resume. "Reescribimos el personaje de Cliff, porque nos parecía muy lavado. Creíamos que tenía que tener un compromiso político más grande", dice Del Mastro. Hay, además de la pareja central de Sally y Cliff, una pareja secundaria, conformada por Schneider (Luz Kerz) y Schulz (Juan Carlos Puppo). El amor entre ellos es más convencional, distinto al de los principales. "Lo que une a estas dos parejas es que se destruyen, en parte, por el prejuicio que impera", cuenta Viani.
Gracias a la escenografía de Jorge Ferrari, el espectador entrará al teatro y descubrirá el Kit Kat Klub, un cabaret de Berlín de 1930, en el que convergen todo tipo de personajes de la noche. Entre ellos, Kost, una prostituta venida a menos que encarna Patricia Echegoyen. En ese mundo oscuro hay también un nazi, Ernst, al que compone Diego Mariani. Porque todo transcurre en una Alemania en la que empieza a manifestarse el antisemitismo que anticipa la llegada del nazismo al poder.