Tal vez hayan escuchado o leido sobre el conflicto con el campo...,

ES simple.

Estos señores se oponen a las retenciones móviles, a un impuesto que busca dos cosas...., promover el cultivo de otras semillas, como maíz, trigo, girasol o algodón de los que cada vez se produce menos, destruyendo economías regionales.

Evitar que la avaricia de los productores termine arruinando la tierra pues solo se dedican a plantar soja sin rotación empobreciendo la tierra de la que todos dependemos.

Evitar que en el mercado interno paguemos porductos a precios internacionales.

es cierto..., el gobierno debe ser justo con la coparticipación a las provincias y el dinero que ingrese debe ser distribuido social y equitativamente entre la gente, pero se donde me paro.

No junto a los ruralistas que mantienen a sus peones en la pobreza de magros sueldos y sin beneficios sociales en muchos casos.

No junto a los ruralistas que siempre apoyaron golpes de estado.

NO junto a ruralistas que se adueñaron de tierras de manera impropia en algunos casos, ver las campañas del desierto o recientemente los incendios que acorralaron a la gente del delta, o la destruccion del bosque de yungas en Salta para plantar..., soja, destruyendo así su ecosistema y el habitat de poblaciones originarias.

Les dejo esta foto para que vean una de las manifestaciones en Buenos Aires.

Tal vez a esa chica nadie le explico todo esto y su patrona la sacó a la calle a tocar la cacerola por ella llevandola del brazo para evitar que se vaya y no cumpla su deber "patriotico" de defender el dinero de sus patrones.

Y este extracto de un artículo del diario página 12

Hoy que los chacareros le han tomado el gusto a la política, enhorabuena si se agrupan y dan forma a un partido político que pueda competir en elecciones. Pero no es ésa la ruta que avizoran por el momento, ya que hasta ahora persisten, sus representantes, en pretender representar más que los intereses de su sector. En una nota que pasó TVR hace una semana, un ruralista, al principio del conflicto, era interpelado por un cronista. “Bajan las retenciones o se van”, decía el hombre, refiriéndose al Gobierno. Los presidentes de las entidades agropecuarias han recurrido, desde que la crisis se les fue de las manos y desde que comprobaron que no era tan fácil como a ellos les parecía hacer retroceder al gobierno que lidera una mujer, al otro viejo truco: “Las bases nos desbordan”.