
Se siente en al aire.
Es un olor distinto.
Los colores cambian sus tonos, el verde de los Platanos (Platanus acerifolia) se hace más oscuro contra el gris de las nubes.
Uno de mis tíos, cuando lo fui a visitar a Mendoza, me dijo que en Buenos Aires vivimos extrañando la lluvia y si pasan 10 días sin ella nos preguntamos que pasa, y es cierto.
Por lo menos para mi.
Los dias nublados son de regocijo y una lluvia suave alimenta la vegetacion de esta ciudad donde sin ella no se pude estar en verano.
Los dejo con este fragmento de una poesía de Lorca que ya puse alguna vez pero va perfecta hoy.
LLUVIA
La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.


¡Cuánto tiempo!
Tu lluvia tiene esa ternura y ese secreto
entre amable y resignado, como sonnolienta
en ese paisaje adormecido de la música,
humilde como siempre el alma que en mi despierta
el mito del cielo azul en tierra primitiva;
mito que vuelve y con cariño quiero besar
con la mansedumbre que me dejó el viejo frío
en el atardecer constante de aquella tierra.
Besos de siempre, sin desperdiciar tu abrazo.
Suena la lluvia
el cielo nos regala
canción de vida.
Me gusta tu casa.
Un abrazo.
La lluvia aplaca el stress y relaja el espíritu y el cuerpo. Abrazos Gaby. H.